Vivir 90 días sin Internet ni celular

Muchas veces nos preguntamos porqué un pequeño dispositivo con botones y pantalla táctil, llama más nuestra atención que la persona que tenemos delante de nosotros. Quizás sean los colores, el brillo del monitor, los emoticones, los sonidos, o tal vez la sorpresa de ver qué aparecerá dentro del sobrecito virtual color amarillo de los SMS, lo que hace que miremos constantemente hacia el teléfono sin darle importancia a lo que dice nuestro amigo real.

Esta forma de comportarnos es habitual en millones de personas en el mundo y, en ciertas ocasiones, podemos sentirnos atrapados por nuestro propio equipo celular que no deja de sonar y pensamos que si no respondemos los mensajes el mundo dejará de girar. Por ello, un estudiante de Chicago, Jake Reilly, decidió dejar de lado su teléfono y, especialmente, la conexión a las redes sociales, durante 90 días para ver qué pasa.

Un chico desconectado de la tecnología

Este joven asegura que enviaba más de 1500 mensajes al mes, leía todos los tweets que enviaban las 250 personas a las que seguía y hablaba de 600 a 900 minutos por teléfono, algo que no está muy alejado de lo que hacemos nosotros. Entonces, cuando se dio cuenta de que en lugar de hablar con sus amigos estaba pendiente de su teléfono, decidió dejar su equipo de lado por 3 meses y volver a relacionarse con seres humanos.

Los resultados fueron positivos, ya que Jake descubrió que tenía más tiempo libre y, lo mejor es que, le permitió descubrir qué personas estaban realmente interesadas en relacionarse con él. Asimismo, para comunicarse con sus amigos escribía con tiza en la calle y utilizaba notas en los ascensores de la universidad. Les recomiendo que prueben esta experiencia durante algunos días y luego comenten cómo les fue.

Vía: Informe21